Gestionar muchas empresas puede parecer una ventaja, pero llega un momento en que también exige elegir y priorizar. El crecimiento no siempre consiste en tener más clientes, sino en saber con quién quieres seguir trabajando y dónde puedes aportar realmente valor.
Una reflexión sobre crecimiento, foco y las decisiones que llegan cuando una empresa cambia de etapa.






